Es posible encontrarse en medio de un cèilidh sin saberlo, incluso si se tenía la intención de asistir. Quizás sea porque generalmente las cosas no son como uno se las había imaginado o como se las habían contado y, cuando suceden, se produce un extraño momento, mezcla de desconcierto y excitación. Esto le puede pasar a cualquier persona que llegue, por ejemplo, al club social de Port of Ness, en la isla escocesa de Lewis. Esta es una zona eminentemente rural y uno de los territorios donde la lengua gaélica es más hablada, donde la cultura está más desnuda, un lugar al que llegan pocos extranjeros. Gélidas playas desiertas, faros en lo alto de acantilados, ovejas como constantes compañeras de viaje y las retinas que se tiñen de verde. Cuesta creer que se pueda disfrutar de todo esto prácticamente en soledad.
gaélico escocés
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El gaélico nos llevó en volandas a través de los paisajes más hermosos de Escocia, …
