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Un cèilidh que durará para siempre

por tresmilv
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banda ceilidth

Es posible encontrarse en medio de un cèilidh sin saberlo, incluso si se tenía la intención de asistir. Quizás sea porque generalmente las cosas no son como uno se las había imaginado o como se las habían contado y, cuando suceden, se produce un extraño momento, mezcla de desconcierto y excitación. Esto le puede pasar a cualquier persona que llegue, por ejemplo, al club social de Port of Ness, en la isla escocesa de Lewis. Esta es una zona eminentemente rural y uno de los territorios donde la lengua gaélica es más hablada, donde la cultura está más desnuda, un lugar al que llegan pocos extranjeros. Gélidas playas desiertas, faros en lo alto de acantilados, ovejas como constantes compañeras de viaje y las retinas que se tiñen de verde. Cuesta creer que se pueda disfrutar de todo esto prácticamente en soledad.

Pero un grupo de afortunados lo disfruta pocas horas antes de acudir a un cèilidh. Donald Lamont, un joven periodista que han conocido en la capital de la región, Stornoway, los ha animado a acercarse al club social de su pueblo, donde tendrá lugar el evento. Esto es lo que saben de ello: cèilidh, pronunciado “keili”, es una palabra gaélica que sirve para referirse a una reunión social o fiesta, tanto en Escocia como en Irlanda. Antiguamente se denominaba así a cualquier acontecimiento lúdico y/o cultural, donde se tocaba música, se recitaba poesía o se explicaban cuentos, romances, refranes y adivinanzas. Actualmente su significado ha cambiado, y un cèilidh se entiende como una fiesta con música, baile y vestimenta tradicionales, donde los turistas tienen la oportunidad de aprender las danzas escocesas de la mano de los locales. Eso si son públicos –los hay organizados por ayuntamientos y otras instituciones o entidades–, pero también pueden ser privados con motivo de bodas, cumpleaños u otro tipo de celebraciones.

La traducción de cèilidh al inglés tiene otra acepción, la de “visita”. Es el significado profundo de esta reunión social.

El club social de Port of Ness es una austera edificación no muy diferente de las granjas que hay esparcidas por el pueblo. Un edificio gris, situado al borde de la carretera y enmarcado por dos postes de la luz; un sencillo campo de fútbol a la derecha –es la sede del equipo local–, un rellano de cemento a la izquierda, que hace las veces de aparcamiento. Cuando los visitantes llegan está a punto de anochecer y la cosa no se ve muy animada, pero ven que hay mesas preparadas y un par de barras a ambos lados de un escenario preparado, aparentemente, para una banda de rock. No parece el lugar propicio para los bailarines con traje típico que han visto en los folletos de Edimburgo.

ness social club
Ness F.C. Social Club

Donald les ha dicho que pregunten por su amigo Duncan MacKinnon.

–No ha llegado, pero seguro que en breve lo tenéis por aquí.

–Por cierto, ¿seguro que aquí se va a celebrar un cèilidh? –no las tienen todas consigo–.

Una sonrisa como respuesta, más cuatro cervezas y tres sidras. En el segundo viaje a la barra se encuentran con Duncan, que resulta ser el alma de la fiesta. Cuando la banda Rock Island Line empieza a tocar temas de rock internacional los anima a ser los primeros en pisar la pista de baile, con una sonrisa enorme.

–Pero… ¿aquí no se celebra un cèilidh esta noche? –preguntan mientras bailan una de Springsteen–.

–Amigos… ¡ya estáis en un cèilidh!

Mezcla de desconcierto y excitación. No es lo que habían imaginado, sino mucho mejor. No hay kilts, ni otros turistas, ni orden, ni formalidad. Eso sí, hay momentos impregnados de cultura gaélica, como cuando suena la gaita en algún tema, o cuando empiezan a tocar la Canadian Barn y los locales les enseñan los pasos de esta danza tradicional. Se reencuentran con Donald y conocen a Jayne Macleod, la mejor bailarina del local, a Rona y Alasdair Morrison, unos veteranos que regentan la tienda de ultramarinos del pueblo, a jóvenes con sueños e ilusiones que les hablan de su a veces complicada relación con la lengua gaélica. Y siguen bailando, sabiendo ya que no todos los cèilidhs son iguales, que los más auténticos son los que aún se celebran en las islas del oeste, donde no han sido sustituidos por pubs y discotecas. Un cèilidh es cualquier encuentro social entre amigos, donde hay música y bebida, donde se charla durante horas.

cantando ceilidth
Cantando un tema tradicional al final del cèilidh

Y eso es lo que ha sido este rato increíble que acaban de vivir este grupo de extranjeros privilegiados. Como colofón, después de que la banda haya desenchufado sus instrumentos, Duncan, Donald, Jayne y todos los que quedan en el local empiezan a cantar el tema A Ribhinn Og Bheil Cuimhn Agad? –“Mi joven muchacha, ¿recuerdas?”–, una canción de separación muy querida por los gaélicos. Ellos también se separarán en breve, pero están seguros de que ese momento durará para siempre.

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