Un lunar azul intenso se rodea de volcanes en el oriente Guatemalteco, siluetas en forma de cono entre los que se esconde el sol dejando estelas de color del fuego. Doce son los pueblos que los habitan y tres las lenguas que los describen. En Panajachel, la cultura maya se ramifica en su diversidad lingüística.
Si buscas el corazón de la cultura maya, Guatemala es tu destino. No es necesario que inviertas tu tiempo en buscar la esencia de esta cultura milenaria, la tradición ancestral te encuentra en cada esquina, retratada en su paisaje. Llenando de vida las calles, mujeres jóvenes de trenzas infinitas de color negro azabache recuerdan como el peinado que sus abuelas utilizaban para cargar con estabilidad las cestas llenas de maíz, o sus coloridos trajes, que desfilan como cuadros itinerantes y que son un estandarte para su pueblo. Sus rasgos, su color y su mirada, orgullosas de sus raíces mesoamericanas. La cultura maya se desborda en Guatemala, soportando los imperialismos culturales, vital y empoderada, reflejando esa peculiar idiosincrasia de los pueblos precolombinos que hoy aún resisten en Latinoamérica.
