Estrasburgo es la capital de la región de Alsacia, al noreste de Francia. Se encuentra a escasos kilómetros de Alemania y aloja a distintas sedes institucionales europeas. Todo ello ha provocado que esta sea no solo una importante ciudad de valor histórico y cultural, sino también que posea una gran riqueza lingüística.
Siempre es un buen momento para viajar, pero hay lugares que tienen más magia si aciertas el momento perfecto. Estrasburgo es uno de esos lugares y la Navidad su momento. Esta ciudad aún mantiene mucho de su pasado medieval cosa que le ha facilitado erigirse como la «Capitale de Noel». De hecho su encanto de cuento proporciona parte de la magia navideña.



La Catedral
La Catedral, que regala unas espectaculares vistas panorámicas desde su torre, es un bellísimo ejemplo de arquitectura gótica. Es uno de los edificios más altos de la ciudad, con lo que es imposible que pase desapercibida. En su interior alberga algunas joyas como el Rosetón de la entrada, el órgano o el reloj astronómico.



Arte Urbano y visitas culturales
El arte está presente en toda la ciudad, desde joyas medievales a pinturas urbanas o museos de distinta índole. Cabe destacar el Museo Alsaciano por su importante catálogo de objetos, herramientas y demás elementos de la cultura popular alsaciana. Sorprende que en sus explicaciones aparezcan las lenguas oficiales de la ciudad: el francés, el alemán y el inglés, pero que en cambio no se tenga en consideración, prácticamente, a la lengua alsaciana.

Mientras el inglés se hace hueco entre el alemán y el francés gracias al turismo y a las instituciones europeas, el alsaciano, con sus 700.000 hablantes, lucha por hacerse oír en la capital.

Estrasburgo, una ciudad de cuento plurilingüe en Navidad.






