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Palabras a la deriva (I)

por tresmilv
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                                -eonaviego

No están muertas, lo que ocurre es que a veces se nos olvidan. Las enterramos vivas, aunque aún mantengan todo su sentido.  Las arrancamos de raíz, y colocamos en su lugar aquellas que nos imponen, unas con las que no se desarrolló nuestra conciencia. Las sustituimos, como a ese jersey viejo que ya no ponemos porque está pasado de moda, pero que nos queda perfecto y nos abriga como ninguno. Las palabras no mueren solas, las asesinamos; son muchas las que ahora se nombran poco, y las que no se escriben nada. Esas que florecen en los pueblos, en las abuelas. Hay palabras imposibles de sustituir, que su significado es una visión única de un pueblo, y que no tiene sinónimo en ningún otro idioma del mundo. Hay otras que, aún existiendo un sinónimo, nos ayudan a colocar una acción, un sujeto o un sentimiento en algún lugar concreto del mundo. No están muertas, porque mientras existan en un solo hablante, seguirán estando vivas.

Playa de Arnelles, Ortigueira, Asturias

– Escrito en eonaviego y castellano


Ameice, que nun é pouco despós d’úa noite pechada. As chiminías das casas despértanse cedo botando fumo, deretas, cos oyos chantaos nel celo unde engala úa parexa de pegas. As muyeres pacentes fain café y caldo de rabizas nas cocías que calecen coa lleña cortada a brosa, unde s’almorza sopas y se xanta nas miyores ocasióis lulas *enchumazadas na miyor prebe que se poda fer. *Llambuadas hai abondas, *venera, arroz con lleite, ou esos cereixolos dos días de *torronada. A mesa ta posta: coutello, trinchante y cuyar. Fora, os nenos *rebincan nas poceiras del porto entre el ouca dos penedos, buscando esquila y zampeñas, todos, probe del *paraxismeiro que nun quera. Mentras, os veyos renembran batallas al pé del muelle, envolvendo el tabaco y cuntando más cousas das que viron.

Xa cambióu el tempo: Chove, reyustra y xipra el vento, úa vaga de mar. Os pescadores d’anzolo y *brexa sobordan as lanchas, esmólense pensando nos marineiros que tan fora, en peligro, col alma anagada de señardá camín del llar. Devecendo ver a esas muyeres *refestelladas y a esos fiyos que los volven tollos. Muyeres *rellamapadas preparando el paxo con *xeito y a faltriqueira p’acarrexar os pexes polas brañas que someñan arrabuyadas. Os sabicheiros van a niyundes buscando dalgúa cousa pa *taliar

Cabo San Agustín, Cuaña

Enguano nun chove como chovía, como condo as nenas chegaban a casa moyadas por ver el arco da veya y os barcos *surdindo por fora da praya. Despós d’un tempo, as rayolas de sol asoman, salen das covas as culobras y os escolanzos, as llargatexas engatan polas paredes y os llufíos saltan zapicando a marexada nun mansín de xardía.

Deixo a ventá y salo da casa, polos camíos de mofo y pedra vou deixando peicadas de galochas, nas veiras artos y lleiteiras, arbustos (unde vexo un nío de merbo), nel mar un chumbiaperico, urtigas y muitas herbas. Cuasi se me fai de noite, nel oeste el *rubien de cena encéndese como un fougo que cuspe llaparidas. Nel cabo a lluz del faro novo alluma avisándome dúa noite nova. El faro veyo dormío pol paso del tempo.

Chego a casa y póñome a sabichar nos llibros chíos d’hestorias dos meus bolos y atopo relatos dos viaxes que fixeron durante muitos anos en todos os mares. Nos pataches de vela, nos barcos de motor pasando polos vapores.  As andainas de Gran Sol, as ballenas polos costaos como si foran outros barcos con cacholas que meten medo. Compañeiros afogaos que quedaron durmiron nel mar pa sempre. Contrabando, entrepó, alguas mangadas pa esquicer muitas veces a soledá. Voume dormir, a ver si soño que tou enrolada nesos barcos nos que, con señardá, recordabase a terra. Pa sentirme marineira en cada un dos portos unde os meus bolos dibuxaron nel mar muito de lo que hoy hai en mín. Y despós al despertar poñerme a falar na llingua con que a mia bola contóume a sùa hestoria, esa llingua qu’agora vei escribir a mía.

Ortigueira,Asturias

Amanece, que no es poco después de una noche cerrada. Las chimeneas de las casas se despiertan pronto echando humo, derechas, con los ojos puestos en el cielo donde vuelan una pareja de pegas. Las mujeres, pacientes, hacen café y caldo de rabizas en las cocinas que calientan con leña cortada con hacha. Dónde se comen sopas y, en las mejores ocasiones, calamares *empapados en la mejor salsa que se puede hacer. *Dulces hay muchos, *venera, arroz con leche, o esos frixuelos de los días en los que se celebra el carnaval. La mesa esta puesta: cuchillo, tenedor y cuchara. Fuera, los niños *juegan en las pozas del puerto entre las algas de las peñas, buscando quisquilla y cangrejo, todos, pobre del más *retraído que no quiera. Mientras, los ancianos recuerdan batallas al pie del muelle, envolviendo el tabaco y contando más cosas de las que vieron.

Ya cambió el tiempo; llueve, relampaguea y silba el viento, una vaga de mar. Los pescadores de anzuelo y *red varan las lanchas, se preocupan pensando en los pescadores que están fuera, en peligro, con el alma anegada de nostalgia camino del hogar. Deseando ver a esas mujeres *resueltas y con esos hijos que los vuelven locos. Mujeres, algunas, preparando el cesto de mimbre y la faltriquera para acarrear con el pescado por las brañas que parecen acantilados. Los cotillas van sin rumbo en busca de algo que mirar.

Hoy en día no llueve como llovía, como en aquella época en la que las jóvenes llegaban a casa mojadas por ver el arco iris y los barcos *navegando lejos de la playa. Después de un tiempo, los rayos del sol asoman, salen de las cuevas las culebras y los luciones, las lagartijas trepan por las paredes y los delfines saltan salpicando la marea en un banco de sardinas. Salgo de casa, por los caminos de musgo y piedra voy dejando huellas de madreñas, en las orillas artos y lecheras, arbustos (donde veo un nido de mirlo), en el mar un cormvorán,ortigas y muchas hierbas. Casi se me hace de noche, en el oeste *el crepúsculo solar se enciende como un fuego que escupe llamaradas. En el cabo, la luz del faro nuevo relumbra avisándome de una nueva noche. El faro viejo, dormido por el paso del tiempo.

Llego a casa y me pongo a cotillear en los libros llenos de historias de mis abuelos, y encuentro relatos de viajes durante muchos años en todos los mares. Los pataches de vela, los barcos de motor pasando por los de vapor. Las olas de Gran Sol, las ballenas por los lados como si fueran otros barcos con cabezas que meten miedo. Compañeros ahogados que quedaron durmiendo en el mar para siempre.  Contrabando, entrepot, algunas borracheras, muchas veces para olvidar la soledad. Me voy a dormir, a ver si puedo soñar con estar enrolada en esos barcos en los que se anhelaba la tierra. Para sentirme marinera en cada uno de esos puertos donde mis abuelos dibujaron en el mar mucho de lo que hoy hay en mí. Y después despertar, y ponerme a hablar con las mismas palabras con las que mi abuela me contó su historia, esa lengua con la que yo ahora quiero escribir la mía.


*Enchumazadas: lleno de algo, empapado, inundado.

*Llambuadas: aquello que es apetitoso pero que no alimenta. Suele referirse a algo dulce, como golosinas o pasteles.

*Venera: Dulce típico del occidente asturiano, su origen está entre los concejos de Navia y Boal.

*Torronada: comida de la fiesta del carnaval.

*Rebincar: Jugar saltando y moviéndose de un lado para otro continuamente.

*Paraxismeiro: Extremadamente cauteloso, que nunca se sale de lo permitido. Introvertido. Persona con miedo a no hacer lo correcto o a involucrarse en una situación de riesgo.

*Brexa: Red de tres paños para la pesca de bajura.

*Refestelladas: Con aspecto saludable.

*Rellampadas: Con garra e iniciativa, resueltas e incluso con cierto descaro. Que le gusta llevar el control. Que tiene mucho desparpajo.

*Xeito: Que lo hace con soltura, con maña.

*Taliar: Controlar con la mirar.

*Rubien: El crepúsculo del sol cuando se presenta de color rojo.

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2 commentarios

Mada 2 de diciembre de 2020 - 21:28

Precioso relato, que nos lleva a casa, de donde somos de donde venimos.
Gracias por consevar esta maravillosa lengua, que muchos sólo conocíamos oralmente. Lengua que nos identifica y nos hace únicos.

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tresmilv 5 de diciembre de 2020 - 10:49

¡Gracias por tus palabras! Intentamos poner nuestro grano de arena para conservar un patrimonio tan valioso como las lenguas.

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